Égloga VI

BELONA
Tú me subías la falda como nadie.
Tú entrabas por mis muslos como un ave,
ligero y firme, con un vuelo suave.
Belona, con rumor de caracola,
se repite estos versos sin aliento;
paseando, despacio, por la costa.
A veces, cuando calla, se detiene
a mirar cómo el mar borra sus pasos.
BELONA
Tú erizabas mi vello con tus dedos,
me traías la calma y la sonrisa,
el brillo de la sal sobre tus hombros
y un gran ramo de abrazos y de besos.
Tú conocías la frágil cereza
que te traía entre mis tiernos labios.
Tú me quisiste como a una sirena,
ciego como la espuma encabritada,
sordo a la luz y sordo a los sentidos,
sordo a los astros, sordo a las estrellas.
Tú grababas tus dientes en mi cuello
y yo mis yemas frías en tu espalda,
tu espalda, bosque de faisanes duros,
mi cuerpo todo por siempre fue tuyo.
Sentada en las arenas de rodillas,
la camisa entornada, sólo el viento
donde empiezan sus pechos se desliza.
La brisa desdibuja su regazo
dibujando los pliegues de su falda.
BELONA
Vuelven las estaciones, volverán
los años con sus tardes como estacas,
la soledad silenciosa del mapa
y la fragancia inútil de las cosas.
CORO DE GAVIOTAS 1
¡Maldición de maldiciones!
CORO DE GAVIOTAS 2
¡Maldita vida vivida!
CORO DE GAVIOTAS 1
¡Bebida antes de vivirla!
¡De tanto vivir, vivida!
CORO DE GAVIOTAS 2
Tragada de un solo trago
de los vasos medio llenos.
CORO DE GAVIOTAS 1
¡Engaño! ¡Fraude de fraudes!
BELONA
¿Cómo pudiste abandonarnos? ¡¿Cómo
pudiste abandonarte a la resaca?!
¿Qué fue de mis pupilas que llevaban
grabado tu retrato entre tus ojos?
¿Cómo dejaste hundirse mi reflejo?,
aquel engaño dulce entre las olas,
aquel engaño que me hiciste a solas:
mi cara sorprendida en el espejo.
¿Cómo no habré de andar la primavera,
si mi pecho ya escupe en otros besos?
¿Cómo desandaré tu carretera,
si amargo todo fruto que me bebo?
Belona arroja insultos a las olas
y exprime las arenas y las conchas
y remueve las dunas con fiereza,
descubriendo más conchas y colillas.
BELONA
Me baño entre mi sangre sin herida,
me baño en un relieve de suturas,
me mecen escalpelos y tenazas
y me ahoga la luz de la morfina.
Me baño entre mi sangre ya pasada,
esta sangre arrojada por la orilla.
Me baño entre mi ahogo interminable
y pétalos de sal cristalizada.
CORO DE GAVIOTAS 1
¡No me cortes, no, las plumas!
¡No me claves tu recuerdo!
CORO DE GAVIOTAS 2
¡Ay, mi vuelo! ¡Ay, mi alma!
¡No claves, Amor, tu vuelo!
¡No lo claves en mis patas!
BELONA
Un laberinto blanco de pantallas
turba mis besos que te di, mis manos.
Tulipán de deseo entre mis piernas
y gélida expresión de emoticono.
Un laberinto blanco de pantallas
y una angustia de puente sin riberas.
Un laberinto blanco de pantallas,
"Verificar señal", tiemblan las barcas.
Belona vuelve a pasear la playa,
tristemente columpia sus sandalias.